| Nombre: | Porco Rosso |
| Categorías: | Drama, Acción, Animación, Aventura, Política, Fantasía, Basado en hechos reales, Comedia romántica, Romance, Guerra |
| Director: | Hayao Miyazaki |
| Año: | 1992 |
Otras reseñas para esta película
Porco Rosso (1992)
Todos los aviones van al cielo
Cerdos
Esta es una película sobre un hombre que se convirtió en cerdo. Esa transformación, sin embargo, ocurrió hace tanto tiempo que no tiene sentido volver sobre ella. Fue la guerra, seguro. La guerra hace esas cosas a los hombres, miren a Rambo. Ser un cerdo, por otro lado, es algo que no debería preocuparnos. Convertirse en cerdo es pasmosamente frecuente por estos días y casi nadie se da cuenta. Si lo piensan bien, los cerdos no son muy distintos de nosotros. Hay similaridades de fondo. No por nada Orwell los elige para reemplazarnos en la granja, para que sean ellos (no las vacas, no los patos, no las ovejas) los que reiteren eso de que todos los animales somos iguales pero hay unos más iguales que otros. Ser un cerdo es como ser un hombre sin serlo.
Aviones
Esta es una película sobre aviones. A Miyazaki le gustan los aviones, las máquinas voladoras, los vuelos peinando el prado y el agua, a raz. Vuelos en
möwe, o en escoba, o cabalgando un dragón, o en un castillo andante. Volar es una de esas cosas imposibles que pese a todo pasa. Una magia aceptada comunalmente. Hay películas enteras que ocurren dentro de un avión, ya nadie se sorprende, ya todo el mundo acepta que esas cosas con alas vuelan y nadie se pregunta cómo diablos funciona, cuál es el truco. Yo creo que el momento de la verdad vendrá cuando hagan aviones que no hagan ruido. Ese día vamos a tomar conciencia de lo descabellado que es eso de que nos metamos en una cosa metálica y esa cosa se eleve sobre las nubes con nosotros dentro. Ese día empezaremos a tomar esas máquinas en serio.
Apuestas
Esta es una película sobre apuestas, sobre cosas que uno espera pero nunca llegan. El resultado de una apuesta no es importante. Apostar es ponerle un precio al destino, creer. Es como una religión pequeñita, en principio transitoria, que puede extenderse indefinidamente. Yo apuesto conmigo cosas todo el tiempo. Es como lanzar antorchas en la caverna para poder seguir caminando. Espero, me contengo, soy paciencia, creo, dejo que pase el tiempo, no temo, permito que se ejecute El Plan.
Cielo
Esta es una película sobre ir al cielo y regresar. Un cerdo debe volar.
