| Nombre: | Sunshine |
| Categorías: | Ciencia Ficción |
| Director: | Danny Boyle |
| Año: | 2007 |
Otras reseñas para esta película
Sunshine (2007)
Here comes the sun
Nuestro sol se está muriendo y la única manera de repararlo es dándole una buena sacudida, como si de un televisor viejo se tratara. Esa es la misión que la multicultural tripulación del Icarus II ha aceptado. El modus operandi es humano, demasiado humano: Capa, Cassie, Searle, Mace, Harey, Trey, Corazón y Kaneda tienen que acercarse hasta las barbas del ex astro rey, descargar una bomba del tamaño de Manhattan, dar media vuelta, y regresar a la Tierra a tiempo para tomar el té.
La misión es delicada y las perspectivas de éxito están empañadas por la desaparición -siete años antes- del Icarus (I) sin que nuestro sol hiciese ¡bum!, ni nada.
Gracias a la animadversión que reina entre Capa (Cilian Murphy) y Mace (Chris Evans) la película logra comenzar sin tener que romper la mitad de la nave, ni revelarnos por qué diablos ese maldito Icarus (I) dejó de funcionar de un momento a otro, ni explicarnos por qué el sol se está apagando (según Wikipedia lo narrado sucede dentro de cincuenta años), ni en qué consiste el mecanismo de rotación de turbinas que realiza la bomba en sincronía con el sol.
Y a mí me parece muy bien que no nos expliquen nada de eso: la ciencia ficción nos exige tener fe en la ficción y suspender nuestro criterio científico, en aras de relajarnos y disfrutar más del viaje.
(Bueno, hay ciertos detalles que sí son explicados, pero no de veras)
¿Y qué tal es el viaje?
Movido pero entretenido, gracias. Los efectos especiales, sin ser para nada revolucionarios, son muy correctos y ponen de manifiesto que se puede representar el espacio exterior dentro de una caja de zapatos bien filmada (el ambiente recuerda las escenas de las batallas interestelares de Episodio IV, pero sin las batallas interestelares). Los giros y sorpresas de la historia son muy poco originales, pero eso tampoco es grave, pues no pretenden serlo ni mucho menos, ya que explícitamente se presentan como homenajes a los de grandes obras de la ciencia ficción de horror (en particular 2001 y Alien).
Personalmente debo reconocer que en varias ocasiones no tuve la menor idea de hacia a dónde se dirigía la historia, y que pese a lo obvios que resultan ciertos giros del guión, no vi venir las sorpresas y encajé varios goles estéticos, los cuales celebré como si yo mismo los hubiese marcado, pues para eso va uno a cine, para que lo sorprendan (entre otras cosas).
Me parece que la dirección de Danny Boyle (Trainspotting) es definitiva para que el milagro ocurra.
(¿Cuál milagro? Pues el de hacernos creer que semejante historia es posible).
De las actuaciones la única que debe ser destacada es la de Cilian Murphy (La joven de la perla, El viento que agita la cebada), no sólo por ser la mejor sino sobre todo debido a que su personaje podría pasar por una persona; es el único tridimensional. Creo que eso se debe a la naturaleza del guión, pues sin ser él el protagonista evidente de la historia (lo es, pero eso sólo lo puede saber uno a medida que avanza la cinta), la acción siempre pasa por su punto de vista, su personaje termina "apropiándose" de la intriga, y parece ser el único conciente de que se están acercando a un objeto que mata, o al único que le importa morir, o en fin el único a quien su guionista querría guardar para una no deseada segunda parte. En efecto, no es absurdo pensar que todo se trata de un sueño soñado por Capa durante algunas milésimas de segundo en las que cerró los ojos durante el Desembarco de Normandía.
Respecto al final quiero recordar esa bella escena de Dancer in the Dark en la que Selma le dice a Kathy que tiene la costumbre de salirse de la sala cinco minutos antes de que termine la función, pues le gusta tener la impresión de la película no termina nunca y que tras el clímax no se oculta una gran decepción; la humildad de Sunshine es de muy buen gusto hasta la penúltima escena.
