| Nombre: | Hollywoodland |
| Categorías: | Drama, Basado en hechos reales |
| Director: | Allen Coulter |
| Año: | 2006 |
Otras reseñas para esta película
Hollywoodland (2006)
En Hollywoodland hay dos historias intercaladas. La primera termina el 16 de junio de 1959 y la segunda comienza algunas horas después. La mañana de ese día fue encontrado en su domicilio el cuerpo sin vida del actor George Reeves (Ben Affleck), quien había encarnado a Superman durante casi una década. La primera historia es la suya y cuenta su vida durante esos años, a partir del momento en que encuentra a Tonni Manix (Diane Lane), quien se convertirá en su futura amante y en la mentora de su entrada a los estudios de cine de su marido, el magnate Eddie Manix. La segunda es la de Louis Simo (Adrin Brody, El pianista), un detective privado que pasa por un severo período de vacas flacas, por utilizar una litote, decidido a demostrar que George Reeves fue asesinado, contrariamente a lo que piensa la policía.
Ahora bien, que George Reeves haya sido asesinado o no deja de tener importancia a lo largo de la película, pues a medida que transcurre la historia se abandona el género policiaco y se comienza a trazar el retrato de esos dos hombres, desencantados ambos por sus fracasos personales y el no-hay-billete. Esos ires y venires entre los dos planos narrativos son bien manejados por el director Allen Coulter, quien por lo demás sale bastante airoso de esta ópera prima, un logro que se explica por ya haber dirigido complejas series de televisión como "Los Soprano" o "Sexo en la ciudad". Las actuaciones de los tres personajes principales también son notables, en particular la de Ben Affleck quien ha sido justamente recompensado con el premio al Mejor Actor en el Festival de Venecia.
Sin embargo, Hollywoodland no es una película que me sienta dispuesto a recomendar sin reticencias. Después de darle un buen par de vueltas al asunto, debo aceptar que no he dado con ningún problema cinematográfico profundo, lo cual resulta bastante engorroso a la hora de justificar mis reservas: si la dirección, el guión, las actuaciones y hasta la ambientación están bien logrados, ¿en dónde puede encontrarse el pero?
A mí parecer se encuentra en que sus creadores no contaron con una total libertad creativa. Como ya ha sido anotado en otras reseñas, Hollywoodland no trata sobre Hollywood, y a diferencia de lo que muestra su cartel, lo que prima en la película no es el misterio ni el amor sino una profunda ironía. Es una lástima que el título original "Truth, Justice and the American Way" (la célebre frase de Superman) no haya podido ser conservado debido a que la Warner Bros., el propietario de los derechos de autor, no haya dado su autorización, como tampoco permitió que se utilizara la célebre "S" en el mercadeo de la película. A última hora sin embargo permitió que el traje endosado por Affleck sí llevase en su pecho el logo rojoamarillo, lo cual una verdadera suerte pues de lo contrario es probable que espectadores tan despistados como yo no se hubiesen enterado de que les estaban hablando del superhéroe de su infancia...
Es una lástima. Un muy buen proyecto -llevado a cabo por profesionales sensibles- se ha visto seriamente damnificado debido a una cuestión que poco tiene que ver con la creación artística. Es una lástima y una aberración, pues Superman no es sólo una marca registrada sino un tema cultural, como lo son Thor, Julio César, un fiordo, la conquista del Oeste, la Luna, o hasta el mismísimo Mickey Mouse. Ya me gustaría revivir a Nietzsche para que denuncia a la Warner por la apropiación indebida de "supermán".
