Nombre: La caída
Categorías: Drama
Director: Oliver Hirschbiegel
Año: 2005

Otras reseñas para esta película

Pedro Felipe * * * *
Alejandro Martin Maldonado * * * *
Mauricio Reina * * * ½

La caída (2005)

No me gusta ver películas por la mañana porque desde allí en adelante quedo perturbado para el día. Pero bueno, había que aprovechar en algún momento el hecho de salir en la lista de críticos de Plan B para ir a algún pre-estreno. Y para completar: Ricardo y Afanador me obligaron a sentarme en la última fila de general. De todas maneras, a pesar de todo, me metí en la película hasta el fondo.

Pero es que lo alemán me implica de una manera particular. Yo estudié en el Colegio Alemán y esa se convirtió en una extraña segunda nacionalidad. Aunque es verdad que allí el tema de la segunda guerra nunca fue tratado seriamente; fuera de una novelita que leímos en las clases de inglés: The Wave . El eje argumental de esa novela desarolla la cuestión que siempre me intrigará cada vez que me acerque a algo que tenga que ver el nazismo (y que justifica todas las películas habidas y por haber al respecto): ¿cómo es posible que una gente “buena” como cualquiera, como usted o como yo, haya podido ser cómplice de algo tan terrible como el holocausto?

En una situación tan compleja como la colombiana hoy y ante una serie de atrocidades que hacen de la historia reciente del país la más aterradora de todas las de los países de este pequeño planeta, uno no puede dejar de pensar: ¿Cómo estoy colaborando? ¿Cada vez que digo “eso no es mi problema, yo tengo que seguir viviendo” no soy cómplice de alguna manera también? Y más aún hoy cuando más y más elementos fascistas se apoderan de nuestra realidad cotidiana.

Al final de la película casi no me puedo parar de la silla, tenía los ojos aguados sin saber muy bien por qué. Había pasado toda una experiencia de vida en ese bunker donde la locura de Hitler llegaba al límite, y en las calles de Berlín donde los aliados saciaban su sed de venganza.

Pero Ricardo y Afanador ya me estaban esperando afuera, y la vida debía continuar. Menos mal al almuerzo no tuvimos que comentar la película, era algo muy profundo lo que me pasaba dentro. De todas maneras el tema de nuestra charla no pudo ser otro que el de las tácticas de gobierno de nuestro presidente y las atrocidades cometidas por guerrilleros y paramilitares. Al final cada uno se iría para su casa, y estoy seguro de que ninguno, por más que lo intentara, pudo tener un día normal.