| Nombre: | La escuela del rock |
| Categorías: | Comedia |
| Director: | |
| Año: | 2004 |
La escuela del rock (2004)
Educación rockera
Fui a verla con mi ahijado. El ya me llama "el padrino del cine". Desde muy pequeño es nuestro plan. La primera vez fuimos a ver la versión con actores de Los ciento un dálmatas, y lo mejor de todo fue que esa vez se le comenzó a confundir Cruella Devil con Caperucita Roja y ya no sabía si alegrarse o sufrir cuando la torturaban. Pero entonces tenía 3 años, ahora tiene 10. Es extraño ser padrino cuando uno ya no hace parte de ningún ritual de la iglesia, y los papás (mis tíos) sí son muy católicos. Yo más bien quisiera jugar el papel de compensar (porque además ellos ya son bastante mayores). En la música también quisiera tener mi influencia, pero uno no sabe muy bien qué es lo que le pueda llamar la atención. Yo a esa edad descubrí a Michael Jackson y Madonna, pero pronto me encontré con el Heavy Metal para quedarme allí por un buen tiempo. Una película como esta quizás me habría hecho mucho bien, yo nunca supe de las glorias del rock y tenía que contentarme con lo que encontraba por la radio y por mis vecinos (en el conjunto residencial Los Guaduales en Cali). Entonces llevo conmigo el hecho de haberme devorado mil veces los discos de Bon Jovi, Poison, Skid Row. No sé como se me notará, ni en qué medida me habrá determinado, sólo sé que cuando los escucho hay una lucha interna entre el Alejandro que ha aprendido que es basura, y el Alejandro que sólo quiere cantar las canciones sin tener menor idea de inglés. (Ricardo y María se ríen mucho de que yo hable de mí en tercera persona, ¿es algo muy raro?)
Jack Black hace de nuevo un gran papel de fanático del rock en ese límite entre lo hermosamente honesto y lo decadente. ¿Cómo ser rockero cuando ya se está cerca de los 30? En la película encuentra la manera de que su amor al rock lo ayude, en alguna medida, a crecer sin dejar del todo la adolescencia. De chiripa se encuentra con la posibilidad de ser el profesor de unos niños genios y aprovecha muy bien la ocasión para buscarse a sí mismo mientras los ayuda también a ellos a definirse. Quizás lo más hermoso de la película es cómo con unos pocos gestos el director logra pintar muy bien el carácter de cada uno de sus alumnos. Además consigue algo realmente sorprendente: todos los chinos en alguna medida representan alguno de los estereotipos estudiantiles pero ninguno se agota en el mero esquema. Allí el nerd, la gorda, la sapa, las vanidosas, el tímido ... parecen cada uno un niño real y no una pura caricatura. Y la magia está en que la película consigue que nos enamoremos de todos ellos. Al final incluso nos dan ganas de aplaudir.
